El tubo de desagüe del aire acondicionado es una de las piezas más importantes y a la vez más olvidadas del sistema. Su función es sencilla: evacuar el agua generada durante el proceso de condensación. Sin embargo, cuando este tubo se deteriora, se atasca o se instala incorrectamente, puede provocar goteos, humedades y averías en el equipo.
En este artículo, los especialistas de Refrigeración Mínguez te explicamos todo lo que debes saber sobre el cambio del tubo de desagüe del aire acondicionado: cómo funciona, qué tipos existen, qué problemas pueden aparecer y cómo sustituirlo correctamente.
¿Qué es el tubo de desagüe del aire acondicionado y para qué sirve?
El desagüe del aire acondicionado está formado por un tubo de plástico flexible o rígido que sale de la unidad interior (split) o de la unidad exterior del equipo. Su función es conducir el agua condensada hasta un punto de evacuación seguro, evitando que la humedad se acumule dentro del aparato o en la estancia.
Este sistema se encarga de drenar el agua producida por el proceso de condensación: el aire caliente del ambiente pasa por el evaporador, se enfría y el vapor de agua que contiene se transforma en líquido. Ese líquido cae en una bandeja de drenaje y, desde allí, es expulsado a través del tubo.
Si este tubo se obstruye o se rompe, el equipo puede empezar a gotea agua por el split o incluso generar malos olores y moho, algo que afecta tanto al confort como a la salud ambiental de la vivienda.
Tipos de desagües en sistemas de aire acondicionado
Existen diferentes sistemas de evacuación del agua condensada, dependiendo del modelo y la instalación. Cada tipo requiere un mantenimiento específico:
Desagüe de ventana: Es el sistema más básico, donde el agua se evacúa directamente al exterior mediante un pequeño orificio. Es importante instalar una bandeja de goteo o un conducto que dirija el agua hacia el punto de desagüe adecuado, para evitar molestias a vecinos o daños en la fachada.
Desagüe de aire acondicionado seco: Algunos equipos modernos incluyen un sistema de drenaje seco, en el que el agua condensada se evapora dentro del propio aparato. La humedad acumulada se pulveriza sobre el serpentín del condensador y se evapora por calor, eliminando el goteo externo y mejorando la eficiencia del equipo.
Desagüe de pared: Es el más habitual en instalaciones tipo split. El tubo atraviesa la pared y conecta con una bajante o desagüe pluvial. Este método es limpio y duradero, pero requiere una correcta inclinación y sellado para evitar fugas o reflujo de agua.
Problemas frecuentes en el tubo de desagüe del aire acondicionado
El tubo de drenaje del aire acondicionado puede sufrir varios problemas si no se realiza un mantenimiento periódico. Los más comunes son:
Atasco por suciedad: El polvo y la humedad pueden crear una mezcla viscosa que bloquea el paso del agua. Si el tubo está obstruido, el equipo puede gotea agua por la unidad interior.
Estrangulamiento o doblez: Si el tubo se pliega o se instala sin pendiente suficiente, el agua no fluye correctamente y se acumula.
Fisuras o roturas: El material del tubo, al estar expuesto al sol o a la intemperie, puede agrietarse y provocar fugas de agua.
Malos olores: La acumulación de agua estancada puede generar moho y bacterias, produciendo olores desagradables en la estancia.
Cualquiera de estos problemas puede resolverse con un mantenimiento preventivo o, si el daño es grave, mediante la sustitución completa del tubo.
Cómo detectar un fallo en el desagüe del aire acondicionado
Hay varias señales que indican que el tubo del desagüe necesita limpieza o sustitución:
Goteo constante de agua desde la unidad interior o exterior.
Humedades en la pared donde está instalado el split.
Malos olores procedentes del aparato.
Ruidos de burbujeo dentro del equipo.
Si notas alguno de estos síntomas, apaga el aparato y revisa el estado del tubo. No forzar el funcionamiento es clave para evitar daños en el compresor o en la bandeja de condensados.
Mantenimiento preventivo del desagüe
Para evitar averías y prolongar la vida útil del sistema, es recomendable limpiar el tubo de drenaje al menos una vez al año. Los pasos básicos son:
Apagar y desconectar el equipo.
Retirar la tapa frontal y acceder a la bandeja de condensados.
Desconectar el tubo de drenaje y eliminar posibles obstrucciones con aire a presión o una cánula flexible.
Revisar la inclinación y el sellado del tubo.
Comprobar que el agua fluye correctamente hacia el exterior.
Pasos para cambiar el tubo del desagüe del aire acondicionado
Si el tubo está roto, envejecido o deteriorado, lo más recomendable es sustituirlo. El procedimiento, aunque puede parecer sencillo, requiere cierta destreza técnica:
Acceso al tubo de drenaje: Primero hay que desatornillar la carcasa del split y localizar la bandeja de condensación.
Desmontaje del tubo antiguo: Se retira el tubo viejo, asegurándose de no dañar la boquilla de salida ni los conectores.
Medición y selección del nuevo tubo: Se mide el diámetro exacto del desagüe y se elige un tubo de PVC o goma de calidad, preferiblemente rígido para evitar pliegues.
Instalación del nuevo tubo: Se conecta firmemente a la salida del drenaje, fijándolo con una abrazadera o brida metálica. Es importante comprobar que la pendiente del tubo facilite el flujo del agua.
Comprobación final: Una vez montado, se vierte un poco de agua en la bandeja de condensados para verificar que el drenaje funciona sin fugas.
Para mayor seguridad, se recomienda que esta tarea la realice un técnico en climatización certificado.
Materiales recomendados para el tubo de desagüe
El tubo del desagüe está expuesto a la humedad y, en muchos casos, al sol directo. Por ello, conviene elegir materiales resistentes y duraderos:
PVC rígido: Ideal para instalaciones fijas o empotradas. Es resistente a la deformación y al paso del tiempo.
Tubo corrugado de polietileno: Flexible y fácil de adaptar a instalaciones domésticas. Requiere revisión más frecuente.
Tubo con aislamiento térmico: Previene la formación de condensación en climas muy húmedos.
Un tubo de baja calidad o mal instalado puede provocar fugas, moho o incluso filtraciones en el muro.
Errores comunes al instalar o cambiar el tubo
Durante la sustitución del desagüe, se deben evitar algunos fallos habituales:
No respetar la pendiente mínima (1 cm por metro).
Utilizar tubos demasiado finos o flexibles.
Dejar el extremo del tubo dentro de un recipiente cerrado (favorece malos olores).
No sellar correctamente la salida a la pared.
No realizar una prueba de estanqueidad tras el montaje.
Corregir estos errores a tiempo evita filtraciones, pérdidas de eficiencia y daños estructurales.
Cuándo llamar a un técnico especializado
Aunque algunos usuarios optan por cambiar el tubo por su cuenta, lo más recomendable es acudir a un profesional en climatización. En muchos casos, acceder al tubo de desagüe implica desmontar partes internas del split o manipular componentes eléctricos.
Un técnico cualificado puede:
Detectar el origen real del problema (atasco, fallo de instalación, rotura interna).
Limpiar el sistema completo de drenaje.
Sustituir el tubo por materiales homologados.
Garantizar un sellado perfecto y evitar fugas futuras.
De esta forma, el equipo recupera su funcionamiento óptimo sin riesgo de averías adicionales.
Conclusión: mantenimiento y sustitución profesional
El tubo de desagüe del aire acondicionado puede parecer un elemento secundario, pero su correcto funcionamiento es esencial para evitar goteos, malos olores y averías.
Si notas que tu equipo pierde agua, genera humedad o no evacúa correctamente, contacta con nuestros expertos y te ofreceremos una solución rápida, duradera y ajustada a tus necesidades. Garantiza el confort y prolonga la vida útil de tu aire acondicionado con un mantenimiento profesional y seguro.